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En el primer semestre del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el FOVISSSTE logra mejor desempeño que en sexenios anteriores  

En el primer semestre de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) registró el mayor desempeño respecto a los mismos periodos de los dos gobiernos federales pasados, con un avance de 85 por ciento en la colocación crediticia en beneficio de los trabajadores del Estado.

 

De diciembre de 2018 a mayo de 2019 el Fondo entregó en financiamientos 14 mil 880 millones de los 17 mil 575 millones de pesos programados como meta para ese lapso.

Ese monto económico representa un avance de 85 por ciento, lo que es el mayor desempeño nominal en comparación con los mismos periodos de administraciones anteriores.

En los primeros seis meses del sexenio 2006-2012, el FOVISSSTE entregó créditos por 5 mil 818 millones de pesos, un avance de 54 por ciento respecto a la meta de 10 mil 701 millones programados como meta.

De diciembre de 2012 a mayo de 2013, correspondiente al periodo de gobierno pasado, el Fondo otorgó financiamientos por 11 mil 602 millones de pesos, un avance de 57 por ciento respecto a la meta semestral de 20 mil 274 millones de pesos.

 

Con base en esas cifras, en los primeros seis meses de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el FOVISSSTE ha tenido el mejor desempeño de manera nominal en comparación con los mismos periodos de administraciones federales pasadas.
En monto, durante el primer semestre del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Fondo ha colocado 155.75 por ciento más recursos económicos que en el mismo periodo del sexenio 2006-2007, y 28.25 por ciento más que en el lapso similar del Gobierno Federal inmediato anterior.

El Vocal Ejecutivo del FOVISSSTE, Agustín Gustavo Rodríguez López, explicó que la nueva administración implementó la escrituración continua de los créditos con el objetivo de seguir beneficiando a los trabajadores al servicio del Estado y a sus familias y para que el “tren de vivienda” no se detuviera.

Enfatizó que con esa dinámica financiera se apoya al crecimiento económico generando derrama y empleos directos e indirectos en el país en beneficio de los mexicanos.

“De eso se trata la Cuarta Transformación del país, de trabajar para los ciudadanos, de ser un gobierno al servicio de la gente”, indicó Rodríguez López.

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Alfredo del Mazo, ¿Un gobernador a la altura de la situación que atraviesa el Estado de México?

El descontento de los mexiquenses con el gobernador priísta es un secreto a voces, la poca interacción con los ciudadanos ha generado un ambiente de desconfianza ante la inseguridad que sigue en crecimiento en la mayoría de la población mexiquense y sobre todo ante la nula respuesta del gobierno frente a estos problemas que cada vez son más comunes.

Municipios como Ecatepec, Tecamac, Coacalco, Naucalpan y Tlalnepantla de Baz viven una situación sin precedentes, donde es cotidiano saber de asaltos a transporte público, a transeúntes, a casa habitación, a negocios, de automóviles y de homicidios por resistirse a ellos.

Basta con visitar el perfil oficial en Facebook del Gobernador para darse cuenta de la desaprobación con la que cuenta y los numerosos casos de corrupción que los ciudadanos exhiben. Del Mazo Maza rindió el pasado 21 de Septiembre su primer informe de gobierno, donde resaltó que los objetivos de su administración giran entorno al eje de la inseguridad y pobreza, además de potenciar la educación y salud a los mexiquenses. Aspectos en los que es notable el abandono de toda atención y carencia de servicios.

Las promesas de campaña han quedado en el olvido, el Salario Rosa, el convertir al Estado de México en la entidad más segura del país, la generación de empleos y demás, muchas de ellas, por no decir que casi todas aún no han visto luz, ni destello alguno de su cumplimiento.

Esperemos, por el bien de la población mexiquense, que Alfredo del Mazo pueda recomponer el camino y encuentre la fórmula para garantizar el bienestar que hasta ahora, solamente hemos podido imaginar en uno de los peores lugares para vivir de nuestro país, donde la inseguridad y la violencia están cada vez más cerca de la población mexiquense.

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Política

Nuevo Sexenio: ¿Avance o retroceso? – La izquierda y su comportamiento en Latinoamérica

Por primera vez en la historia de nuestro país, un partido de oposición ha resultado ganador en las últimas elecciones celebradas el pasado 1° de Julio de 2018, por el mandado del poder ejecutivo federal con una aplastante victoria por parte del Movimiento de Regeneración Nacional – MORENA, en la cual de acuerdo a información del Instituto Nacional Electoral, participaron 56,611,027 mexicanos y de ellos 30,113,483 eligieron a Andrés Manuel López Obrador como el encargado de llevar el cargo de Presidente de la Nación.

Es un tema de debate que se abrió desde hace 18 años, donde por primera vez Andrés Manuel López Obrador fue candidato a la presidencia por parte del Partido de la Revolución Democrática, posteriormente para intentarlo nuevamente en 2012 y quedarse nuevamente con el segundo lugar. Estos dos sexenios anteriores junto con su administración fueron criticados a causa de innumerables decisiones, llevando a tal punto el descontento social que se plasmó en las urnas en contra de los partidos políticos que fueron titulares, en su momento, del poder ejecutivo, concluyendo con la victoria de AMLO.

A menudo nuestra nueva administración es comparada con otras de similares características por ser partidos de oposición los que consiguieron el poder en Latinoamérica, por tratarse de sociedades similares a la nuestra, tal es el caso de Venezuela, Brasil o Bolivia por mencionar algunas de ellas.

En primer antes de hablar del Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela es necesario comentar el mandato de Hugo Chávez, quien fue criticado durante su administración que tuvo una duración de poco más de 14 años, por la aparente falta de democracia. Debido a su fallecimiento, el 19 de Abril tomó posesión Nicolás Maduro de la presidencia y desde entonces han acontecido críticas de todos los países alrededor del globo por las decisiones y la posición precaria y con falta de enorme agilidad política para hacer frente a las necesidades que la sociedad le demanda.

El caso de Brasil es peculiar por lo que ha acontecido con Lula Da Silva, quien bajo su gobierno se dio un enorme resurgimiento de la economía que devino en un reconocimiento mundial del mandatario por haber devuelto “la grandeza” a Brasil. Después de su administración, la situación de Lula tomó tintes novelescos con las acciones que se impusieron en su contra, severas acusaciones que van desde lavado de dinero, aceptación de sobornos por parte de multinacionales, lujosaspropiedades financiadas por estas mismas, asuntos que el firmemente ha desmentido desde que se le imputan.

Por último, en Bolivia se da actualmente el mandato de Evo Morales desde 2006, el cual ha estado marcado por una gran aprobación de los miembros de su nación, misma que él ha impulsado a causa de la buena administración que ha poseído a lo largo de los años. Aunque los retos de Morales al frente de Bolivia aún son múltiples, diversos medios señalan como bueno el camino trazado a través de los años para consolidar a su sociedad, aunque últimamente se han señalado diversos conflictos a causa de algunos escándalos del mandatario.

Es posible notar la gran diferencia de impactos que han tenido los gobiernos que cuentan con tendencias políticas de “izquierda”, es improbable otorgar un pronóstico de lo que tendrá lugar en la sociedad mexicana, los mercados especulan, pero a ciencia cierta lo único importante es mantenerse al tanto de nuestro gobierno, que representa a todos los mexicanos ahora y exigir que se cumpla lo prometido en las campañas, ya que es la razón por la cual millones de personas de nuestro país han depositado la confianza en Andrés Manuel López Obrador.

Es turno de los mexicanos, sean simpatizantes del proyecto o detractores, de apoyar al nuevo gobierno para cumplir las metas trazadas para los próximos seis años, ya que de esto dependerá el bienestar colectivo tan necesario que nuestro país necesita.